Archive

Archive for the ‘Tiendita del absurdo’ Category

La tiendita del absurdo: el perfume más rico del mundo

23 noviembre, 2014 1 comentario

Era una fresca tarde, me dirigía a casa luego de un día pesado. Con llave en mano abro la puerta y mi celular suena inmediatamente. Viene de un número privado, curioso como siempre voy y contesto, escucho la voz de un tipo que se nota que está muy enojado.

– ¿Usted es el que escribe esa vaina del absurdo?
– Sí señor, ese soy yo ¿En qué le puedo servir?
– Mire, quería decirle que no estoy de acuerdo con la publicidad que usted le da a esa tienda. Nada de lo que vende ese señor sirve. Es más tengo personas que están dispuestas a hablar con usted.
– Ok perfecto, dígame donde y cuando y conversamos. Lo agendaré de inmediato.

o-PERFUME-facebook
Tres días después me encuentro con el señor. Era un tipo flaco y alto, poco agraciado en sus facciones con unos lentes “culo e´botella” y un bigote de esos que no te dejan tomar sopa. Lo saludo y empieza una curiosa conversación. Me cuenta que él fue a la tiendita en un momento de desesperación, no conseguía pareja y le dijeron que allí encontraría la solución a sus problemas.

 

– Entré a la tienda, hable con el señor ese y me dijo: “este es el perfume más rico del mundo, úselo y va a ver resultados de inmediato. Usted no le será indiferente a ninguna mujer…”

-Supongo que el señor le dio instrucciones.

-No que va, me dijo que leyera el manual y yo pensé ¿Quién necesita un manual para ponerse un perfume? A la noche siguiente voy a la discoteca hecho tu sabes, un guapote. Entro al local, hace calor y comencé a sudar, pa´que fue eso. Todas las mujeres me señalaban y se burlaban porque estaba hediondo a morrina, esa porquería no sirve.

-Pero a ustedes se le indicó que leyera el manual, nada le hubiese costado. Además todas las mujeres lo notaron. -digo yo tratando de aguantarme la risa.

 

Orlando fue otro tipo al que entreviste, gordo y bajito con un afro del tamaño del mundo:

-El tipo de ese lugar me dijo que cualquier mujer, cualquier mujer caería rendida a mis pies.

-¿Le funcionó?

-Claro, si cuando la fui a buscar la mujer se desmayó…

 

Decidí luego de estos dos testimonios ir a donde mi amigo el señor y como siempre, las campanas de viento y el olor a brujería. El tipo sonriente, primera vez que lo veo pelar los dientes, me pregunta como me ha ido con los testimonios. Le contesto que bien y voy directo a la yugular: ¿Cual es el asunto con el tal perfume más rico del mundo?

 

-Mira es importante que sepas que lo que yo vendo aquí es efectivo pero si la gente no hace caso, claro, todo va a salir mal.

-Pero este perfume no sirve para levantar, eso hiede…

-Claro es que ese perfume no se “pone” ese perfume se bebe.

-¿Perdón?

-De eso se toma un traguito y sudas un dulce perfume. Pruébalo muchacho dale un sorbito.

Le doy un trago y ¡Sorpresa! tiene un sabor exquisito, en ese momento el tipo me pregunta “¿Es o no es el perfume más rico del mundo?”. Yo no pude decirle que no…

La tiendita del absurdo: la lámpara del genio de mierda

10 noviembre, 2014 1 comentario

images

En mi última visita a la tiendita “dello absurdo” fui víctima del cucharón eterno donde vi con asombro como la comida se multiplicaba hasta dañarse sin poder hacer nada. Sin embargo, decidí regresar a donde este señor, en este lugar mágico llamado Salsipuedes. El viejo me recibió como siempre, luego de abrir la puerta y ser golpeado una vez más por el olor a incienso y el sonido de las campanas de viento. ­

-¿Vienes a comprarme algo?

-No señor, espero que no esté muy ocupado, me pregunto si tiene usted un artefacto del que me pueda hablar. Usted debe tener muchas historias con la clase de mercancía que vende aquí.

-Historias, no muchas pero sí varios clientes que te pueden echar cuentos de las maravillas que vendo aquí.

-Por experiencia así dizque “maravillas” no creo…

-Eso es porque la gente no los sabe usar, yo les doy instrucciones claras y ellos no hacen caso. Mira –saca algo del mostrador. –Estas son las direcciones de los clientes que han usado una de las cosas más impresionantes que tengo aquí.

La datos me guiaron a lo usuarios de una antigua lámpara cuyo genio concede los deseos de quien la porta, cosa de ficción decía yo pero no, existen y de qué forma. Primero visité a una hermosa venezolana en Costa de Este, una mujer profesional, empresaria y muy exitosa que me abrió las puertas de su casa.

-Mira chico yo era una mujer muy sola, sí empresaria e independiente pero ya sabes, con ganas de amar, como cualquier ser humano, los hombres me salían huyendo por ser como soy, se intimidan. Conseguí la lámpara y todo eso, la froté vale y apareció el genio. Le dije “Quiero un hombre negro, un moreno alto y sensual y que de noche sea la vaina más ardiente de este mundo”.

¡Puf, me lo concedió! Un negro alto  buen mozo ahí bien chévere. Ese día salimos, todo súper romántico hasta que en la tarde regresamos a mi apartamento. Le digo espérame  que te tengo una sorpresa, me fui a bañar y a ponerme  una lencería sexy cuando de repente escucho gritos, salgo disparada y ese hombre ha quedado corriendo en bolas porque estaba encendido en llamas. Tuve que llamar a los bomberos que le han dado más manguera a ese hombre y nada que se apagaba, el horror chamo.

Mauricio es un joven universitario, un chico tranquilo del interior que por un momento de calentura pasó las peores noches de su vida.

-Mira la vaina es así, había una guial ahí que me tenía loco. Le pedí al genio ser el hombre que le explorara todas las cavidades. De repente me convertí en el cepillo de dientes de la pelá, eso fue lunes. El martes era un hisopo y el miércoles, ese día me transformé en papel higiénico. El jueves fue el peor día, en ese momento me enteré que tenía novio.

-¿Cómo se enteró?

-Me convertí en condón…

Fueron muchos los impactantes testimonios que recogí, estos dos fueron los más increíbles, todos coincidieron en lo mismo al preguntarles por el objeto: “Maldito genio de mierda”. Regresé a la tienda y ahí estaba la lámpara en el mostrador. El viejo sonriente la toma y me la ofrece para una prueba “gratuita”, yo la rechazo. Le pregunto por qué funciona tan mal esta baratija y con gusto el tipo me responde:

-Es que la gente no sabe cómo hablarle al genio. Verás, él es brutito y todo lo entiende literal. Tienes que ser muy preciso al hablarle porque luego viene la cagada.  Por suerte  el deseo dura siete días, él mismo te pregunta si quieres seguir o no. Control de calidad él lo llama…

Categorías:Tiendita del absurdo Etiquetas: , ,

La tiendita del absurdo: El cucharón eterno

Buscando historias por la calle me refirieron un lugar en una esquina olvidada de Salsipuedes, luego de preguntar por toda la avenida central me encontré con un local llamado “Tiendita Dello Absurdo”. Al abrir la puerta, el sonido de las campanillas de viento y el olor  a incienso le daban un aire místico al lugar. Ahí un viejo delgado como una escoba, de unos 70 años, pelo blanco y ojos saltones me recibió.

“Veo que estás gordito” me dijo y seguidamente me ofreció un viejo cucharon de madera dizque “para los que les gusta comer bastante”. Me explicó que cualquier comida que yo sirva con este cucharón jamás se acabará. Yo no le creía, además era una fantasía pensar que el remedio del hambre en el mundo residía precisamente en una tiendita escondida en Salsipuedes.

“Se la vendo por cincuenta centavos…” me dijo el viejo y me hizo firmar un acuerdo donde lo eximía de cualquier responsabilidad y renunciaba totalmente a la devolución del dinero en caso que yo no estuviese contento con el producto. Regresé a mi casa y en efecto: servía el arroz y al mirar quedaba intacto y así compramos carne, porotos, hicimos sopa, guisados. Era tan grande el prodigio de este cucharón que dejamos de cocinar porque no había paila u olla vacía en casa.

La fiesta continuó por mucho tiempo hasta que poco a poco empezamos a notar que, pasados los días, la comida se dañaba. Al cabo de una semana la casa olía a podrido, había comida rancia adentro y afuera del refrigerador y no sabíamos qué hacer. Yo me fui con el cucharón a donde el señor y le expliqué el problema. “Ah claro que la comida no se acaba, pero igual sigue siendo el mismo arroz de hace una semana y naturalmente se va a dañar, yo pensé que usted iba a tener sentido común ¿Usted no tiene más cucharones en la casa?” He ahí el problema, le dije, al tener este utensilio botamos aquellos que eran “normalitos”.

“El problema es que botó los cucharones corrientes, el uso prolongado del cucharon eterno transfiere el efecto a los recipientes. Tiene que botar TODO, paila y ollas incluidas…” Me dijo antes de que le devolviera el cucharón y saliera prácticamente tirando la puerta.  Con pesar mi familia ayudaba a deshacerse de las ollas y pailas, llenas de comida dañada. No solo dolía el gasto exacerbado en alimento sino que ahora, sin recipientes no teníamos como cocinar, incluso buena parte de la vajilla de la abuela se perdió. Pero personalmente, lo que más me dolió fue ver a una viejecita indigente  caer en la terrible decepción de ver que, lo que sería su primera buena comida en días era un montón de comida dañada, todo por llenar el ojo antes que la panza…